• AÑO:
    2011
  • SUP. CONSTRUIDA:
    8.000 M2
  • CLIENTE:
    Guimaräes - Cidade Europeia da Cultura

Colaboradores: Tiago Vieira y Francisco Spratley

Las ciudades son, por definición, un espacio activo que transforma,cambia y muta. Un escenario marcado por el desarrollo continuo y constante, donde el paisaje y los edificios no son una estructura permanente, sino manifestaciones de transición. Los espacios urbanos públicos y testigos de un amplio espectro de actos, eventos y situaciones que transforman la superficie, la apariencia de una ciudad y, al mismo tiempo representan un espejo de lo que la sociedad es.
El paisaje urbano es un sistema abierto.
La fisonomía actual de la ciudad es variable y mutable. Las plazas y plazoletas aparecieron como un espacio de encuentro, de ocio y descanso. Un lugar con gran tradición histórica y testimonio de los diferentes acontecimientos políticos, sociales, religiosos y culturales. Hoy en día, algunos pierden su función y se convierten en lugares de paso, degradados y vacíos.
Este proyecto tiene como objetivo reflexionar sobre la condición efímera de elementos definidos o percibidas como perdurable, el hecho irreversible que algunos fragmentos y las áreas específicas de la ciudad pierden su importancia.
La intención es recuperar el interés de estos elementos a través de experimentar el espacio urbano, pretendiendo que el olvido se convierte en admiración. A través de la construcción de una nueva topografía, se crean nuevas relaciones, perspectivas y manifestaciones con el espacio existente.
El resultado es la diversidad y la interrelación entre los elementos permanentes y nuevas, proporcionando interacciones dinámicas.
Diferentes historias, narraciones, símbolos pueden ser percibidos en este nuevo escenario. Un lugar con potencial de adquirir diferentes “personalidades”, diferentes límites entre espacio público y privado.
Surge un nuevo momento de la apropiación y la conquista.
El cambio en el paisaje, se traduce en un tiempo de reflexión, la adaptación y la memoria.