Colaboradores: Marcelo Lucarini y Marta Finsterwald
Fotografias: Orfeas Giannakidis

Premios:
Triennal d’Arquitectura del Maresme 2007 – COAC
Puig i Cadafalch Arquitectura 2007 – Ajuntament de Mataró

La identidad de la ciudad de Mataró está ligada para siempre a la industria textil.

En una esquina de la ciudad la planta baja de una antigua fábrica se convierte en un espacio de trabajo. El mismo espacio que albergaba una industria y más tarde una vivienda es el punto de partida de este proyecto. Como un ciclo lógico en el tiempo: trabajar – vivir – trabajar.

El mismo continente con diferentes contenidos. La idea de volver a recuperar ese pasado industrial que de a poco va desapareciendo. De un día para otro las fábricas son borradas de un plumazo del centro de la ciudad, para dar paso a las viviendas. Dejando las chimeneas como único legado, como si lo demás no importara.

La vivienda que se encontró ocultaba casi por completo lo que había antes. Los tabiques, necesarios para conformar la casa , hicieron que los huecos de la fachada tuviesen que cerrarse. Los falsos techos no dejaban ver la altura generosa del lugar , ni sus bóvedas…

Ir rascando las paredes, los suelos. Ir tirando los tabiques y los falsos techos para reencontrar ese espacio de trabajo del pasado. Con los materiales de entonces, la piedra de los muros, el hierro forjado de los pilares y las vigas, el ladrillo de las bóvedas atirantadas. Hasta el suelo original reaparece bajo varias capas de pavimento superpuestas, a unos 50 cm del existente en la vivienda.

Volver a abrir los huecos de las fachadas para dar paso a la luz, generando el nuevo acceso al estudio a través de un patio-garaje que se pone al nivel de la calle , imitando su pavimento. Maclar la ciudad actual con su pasado industrial.

Poner una estructura dentro de otra estructura. La pared que separa el interior del patio-garaje se ensancha para recoger las zonas húmedas. El entresuelo y la zona de reuniones se dispone de acuerdo a la fachada, allí donde las ventanas se desplazan hacia arriba.

Imaginando que en su momento también hubo algo en ese sitio.

Los materiales nuevos son escogidos en relación a los viejos , también los elementos que organizan el estudio de arquitectura se disponen realzando los elementos de la fábrica. Devolviéndoles la importancia que merecen. Las zonas de trabajo se disponen en relación a los llenos y los vacíos de la fachada. Se quitan baldosas en todo el perímetro del suelo original, para dar paso a las instalaciones y se tapa luego con hormigón, procurando respetar, mantener, devolver al estado original.

La ciudad recuerda su pasado industrial, al menos en esta esquina.